El TJCE condena a Alemania por obstaculizar el comercio de complementos alimenticios

 
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EL Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, en sentencia de 29 de abril de 2004 ha condenado a Alemania por clasificar sistemáticamente como medicamentos los

preparados vitamínicos producidos o comercializados legalmente como complementos alimenticios en otros Estados miembros, cuando contienen el triple de vitaminas, distintas de las A y D, que la dosis diaria recomendada por la Asociación Alemana de Nutrición.

La condena se debe al hecho de que Alemania no ha tenido en cuenta las exigencias de la libre circulación de mercancías dentro de la Comunidad, y, en particular, el principio de proporcionalidad, ya que, en lugar de clasificar sistemáticamente estos productos como medicamentos, debería haber establecido un procedimiento de simple autorización de comercialización para que estos complementos pudiesen ser vendidos.

El Tribunal, de este modo, vuelve a hacer hincapié en la importancia de que los Estados Miembros dispongan de un procedimiento de autorización de comercialización de complementos alimenticios legalmente fabricados o comercializados en otros Estados Miembros (Vid. El Tribunal de Justicia dictamina sobre alimentos enriquecidos, Boletín Europeo de Derecho Alimentario, Marzo 2004).

El asunto se inició mediante un recurso presentado en 1999 contra Alemania, con arreglo al artículo 226 CE, tras recibir la Comisión denuncias por parte de empresas que encontraban dificultades para importar en Alemania sus productos legalmente comercializados en otros Estados Miembros.

La Comisión decidió entonces atacar la práctica administrativa alemana consistente en clasificar sistemáticamente un preparado como medicamento cuando contiene el triple de vitaminas o de sales minerales que la dosis diaria recomendada.

Aunque en un principio la denuncia se refería a todos los preparados vitamínicos y a aquellos que contienen sales minerales, la Comisión decidió limitar su recurso a los preparados vitamínicos que contienen vitaminas distintas que las A y D.

El Gobierno alemán defendió su práctica alegando, entre otras cosas, que como aún no se han completado para la mayoría de las vitaminas y sales minerales los análisis científicos destinados a establecer «valores máximos» por encima de los cuales existe un riesgo para la salud, subsiste una incertidumbre considerable sobre la cuestión y, en consecuencia, conforme a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, corresponde a los Estados miembros decidir en qué medida desean asegurar la...

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