La influencia del codex alimentarius en la legislación española sobre seguridad alimentaria

Autor:Patricia González Gálvez

Traducido literalmente del latín, el Codex Alimentariusi es un "código alimentario" creado de forma conjunta en los años 60 por dos organizaciones de las Naciones Unidas: la Organización para la Agricultura y la Alimentación (Food and Agriculture Organisation, FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la actualidad, el Codex Alimentarius comprende una serie de normas generales y específicas relativas a la seguridad alimentaria cuyo objetivo es orientar y fomentar la elaboración y establecimiento de definiciones y requisitos aplicables a los alimentos, con miras a su armonización para facilitar el comercio internacional de los productos alimentarios y la protección de los consumidores. El hecho de que las mismas no sean vinculantes desde el punto de vista jurídico, no ha sido obstáculo para que el Codex se haya convertido en un punto de referencia mundial de gran trascendencia. Ello se explica no sólo por la sólida base científica de las normas del Codex sino principalmente por el hecho de que la Organización Mundial del Comercio recurre a las normas del Codex para resolver conflictos comerciales relativos a productos alimentariosii. La influencia del Codex se ha extendido así a a todos los continentes y en la actualidad, sus normas sirven de punto de partida para las legislaciones y las normativas nacionales y regionales.

El Codex Alimentario contiene normas relativas a la higiene y la calidad nutricional de los alimentos, el etiquetado, los residuos de plaguicidas y medicamentos de uso veterinario, los sistemas de inspección y certificación de las importaciones y exportaciones, los métodos de análisis y muestreo, los aditivos alimentarios, los contaminantes, así como la nutrición y los alimentos para usos dietéticos especiales. Además, existen normas específicas para todo tipo de alimentos, desde las frutas y verduras frescas, congeladas o procesadas, los zumos de fruta, los cereales y las legumbres, hasta las grasas y los aceites, el pescado, la carne, el azúcar, el cacao y el chocolate, y la leche y los productos lácteos. Todo ello ha sido recogido en más de 28 volúmenes de normas, directrices y recomendaciones, que incluyen 240 normas alimentarias, 140 códigos de práctica, 196 plaguicidas evaluados, 3270 límites máximos de residuos (LRM) para plaguicidas evaluados, 25 límites de referencia para contaminantes, 54 medicamentos de uso veterinario evaluados, más de 1000 aditivos alimentarios y métodos de muestreo y análisis.

Ante la magnitud de esto trabajo, es impensable negar la influencia del Codex sobre el modo de pensar de quienes intervienen en la producción y elaboración de alimentos y quienes los consumen. No obstante, la valoración del Codex y su influencia en el desarrollo de la legislación alimentaria española requieren un análisis algo más detallado que incluya la consideración de...

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