Reglamento (CEE) No 1612/68 del Consejo relativo a la libre circulación de los trabajadores dentro de la Comunidad

Publicado en:Bruselas
Fecha de Última Modificación:16/06/2011
 
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El Consejo de las Comunidades Europeas,

Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y, en particular, su artículo 49,

vista la propuesta de la Comisión,

visto el dictamen del Parlamento Europeo (DO n.º 268 de 6.11.1967, p. 9),

Visto el dictamen del Comité Económico y Social (DO n.º 298 de 7.12.1967, p. 10),

Considerando que la libre circulación de trabajadores dentro de la comunidad deberá quedar asegurada, a más tardar, al final del período transitorio; que la realización de este objetivo supone la abolición, entre los trabajadores de los Estados miembros de toda discriminación por razón de la nacionalidad con respecto al empleo, retribución y demás condiciones de trabajo, así como al derecho de estos trabajadores a desplazarse libremente dentro de la Comunidad para ejercer una actividad asalariada, sin perjuicio de las limitaciones justificadas por razones de orden público, seguridad y salud públicas:

Considerando que, debido a la celeridad con que se ha producido la puesta en práctica de la unión aduanera y para garantizar la realización simultánea de los fundamentos esenciales de la Comunidad, conviene adoptar las disposiciones que permitan alcanzar los objetivos fijados por los artículos 48 y 49 del Tratado en el ámbito de la libre circulación, y perfeccionar las medidas adoptadas sucesivamente en el marco del Reglamento n.º 15 sobre las primeras medidas para lograr la libre circulación de los trabajadores dentro de la Comunidad (DO n.º 57 de 26.8.1961, p. 1073/61) del Reglamento (CEE) n.º 38/64/CEE del Consejo, de 25 de marzo de 1964, relativo a la libre circulación de los trabajadores dentro de la Comunidad (DO n.º 62 de 17.4.1964, p. 965/64);

Considerando que la libre circulación constituye un derecho fundamental para los trabajadores y su familia; que la movilidad de mano de obra en la Comunidad debe ser para el trabajador uno de los medios que le garanticen la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, y facilitar su promoción social, contribuyendo al mismo tiempo a satisfacer las necesidades de la economía de los Estados miembros; que conviene afirmar el derecho de todos los trabajadores de los Estados miembros a ejercer la actividad de su elección dentro de la Comunidad;

Considerando que tal derecho debe reconocerse indistintamente a los trabajadores «permanentes», de temporada, fronterizos o que ejerzan sus actividades con ocasión de una prestación de servicios;

Considerando que, para poder ejercitarlo en condiciones objetivas de libertad y dignidad, el derecho de libre circulación exige que la igualdad de trato en todo cuanto se relaciona con el ejercicio del mismo de una actividad por cuenta ajena y con el acceso a la vivienda,quede garantizada de hecho y de derecho, y asimismo que se eliminen los obstáculos que se oponen a la movilidad de los trabajadores, sobre todo en lo referente al derecho del trabajador de hacer venir a su familia, y a las condiciones de integración de dicha familia en el país de acogida;

Considerando que el principio de no discriminación entre trabajadores de la Comunidad implica que todos los nacionales de los Estados miembros tengan la misma prioridad en el empleo que la que disfrutan los trabajadores nacionales;

Considerando que, a fin de garantizar de modo general una mejor transparencia del mercado de trabajo, será necesario reforzar los mecanismos de contacto y compensación, especialmente mediante el desarrollo de la colaboración directa entre los servicios centrales de mano de obra, así como entre los servicios regionales, por medio de la intensificación y la coordinación de la acción informativa; que los trabajadores que deseen desplazarse deberán igualmente ser informados con regularidad sobre las condiciones de vida y de trabajo;que, por otra parte, conviene prever medidas para el caso en que un Estado miembro experimente o prevea perturbaciones en su mercado de trabajo que puedan ocasionar graves riesgos para el nivel de vida y de empleo en una región o industria; que, a tal efecto, la acción de información orientada a evitar la afluencia de los trabajadores a dicha región o industria constituye el medio que hay que aplicar en primer lugar, aunque llegado el caso, los resultados de esta acción podrán ser reforzados mediante una suspensión temporal de los mencionados mecanismos, decisión que se adoptará a nivel de la Comunidad;

Considerando que existe una estrecha vinculación entre la libre circulación de los trabajadores, el empleo y la formación profesional,en la medida en que esta última tienda a poner al trabajador en condiciones de responder a ofertas de empleo concretas hechas en otras regiones de la Comunidad; que tal vinculación obliga a estudiar los problemas relativos a estas materias, no ya aisladamente, sino en sus relaciones de interdependencia, teniendo en cuenta igualmente los problemas de empleo a nivel regional; y que, por tanto, es necesario orientar los esfuerzos de los Estados miembros hacia el establecimiento de una coordinación comunitaria de su política de empleo;

Considerando que, por Decisión de 15 de octubre de 1968 (DO n.º L 257 de 19.10.1968, p. 1), el Consejo extendió a los departamentos franceses de Ultramar la aplicabilidad de los artículos 48 y 49 del Tratado, así como las disposiciones adoptadas para su aplicación,

Ha adoptado el presente Reglamento:

PRIMERA PARTE Del empleo y de la familia de los trabajadores Artículos 1 a 12
TÍTULO I Del acceso al empleo Artículos 1 a 6
ARTÍCULO 1
  1. Todo nacional de un Estado miembro, sea cual fuere su lugar de residencia, tendrá derecho a acceder a una actividad por cuenta ajena a ejercerla en el territorio de otro Estado miembro, de conformidad con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas que regulan el empleo de los trabajadores nacionales de dicho Estado.

  2. En particular se beneficiará en el territorio de otro Estado miembro de las mismas prioridades que los nacionales de dicho Estado en el acceso a los empleos disponibles.

ARTÍCULO 2

Todo nacional de un Estado miembro y todo empresario que ejerzan una actividad en el territorio de un Estado miembro podrán intercambiar sus demandas y ofertas de empleos, formalizar contratos de trabajo y ejecutarlos de conformidad con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas en vigor, sin que de ello pueda resultar discriminación alguna.

ARTÍCULO 3
  1. En el marco del presente Reglamento, no serán aplicables las disposiciones legales, reglamentarias o administrativas, ni las prácticas administrativas de un Estado miembro:

    - que limiten o subordinen a condiciones no previstas para los nacionales la oferta y la demanda de trabajo, el acceso al empleo y su ejercicio por los extranjeros; o

    - que, aún siendo aplicables sin acepción de nacionalidad, tengan por finalidad o efecto exclusivo o principal, eliminar a los nacionales de otros Estados miembros de la oferta de empleo.

    Esta disposición no se refiere a las condiciones relativas a los conocimientos lingüísticos exigidos en razón de la naturaleza del empleo a cubrir.

  2. Entre las disposiciones o prácticas mencionadas en el párrafo primero del apartado 1, están comprendidas principalmente las que, en un Estado miembro:

    a) hagan obligatorio el recurso a procedimientos especiales de contratación para los extranjeros;

    b) limiten o subordinen a condiciones distintas de las que son aplicables a los empresarios que ejercen en el territorio de dicho Estado, la oferta de empleo por medio de la prensa o de cualquier otro modo;

    c) subordinen el acceso al empleo a condiciones de inscripción en las oficinas de colocación u obstaculicen la contratación nominativa de trabajadores, cuando se trate de personas que no residan en el territorio de dicho Estado.

ARTÍCULO 4
  1. Las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros que limiten el empleo de extranjeros en número o porcentaje, por empresa, rama de actividad, región o a escala nacional, no serán aplicables a los nacionales de los otros Estados miembros.

  2. Cuando en un Estado miembro la concesión de beneficio de cualquier naturaleza a las empresas, esté subordinada al empleo de un porcentaje mínimo de trabajadores nacionales, los nacionales de otros Estados miembros se contarán como trabajadores nacionales, salvo lo dispuesto en la Directiva del Consejo de 15 de octubre de 1963 (DO n.º 159 de 2.11.1963, p. 2661/63).

ARTÍCULO 5

El nacional de un Estado miembro que busque un empleo en el territorio de otro Estado miembro, recibirá allí la misma asistencia que la que las oficinas de empleo de ese Estado conceden a sus propios nacionales que busquen empleo.

ARTÍCULO 6
  1. La contratación y el reclutamiento de un nacional de un Estado miembro para un empleo en otro Estado miembro no podrá depender de criterios médicos, profesionales u otros discriminatorios en razón de la nacionalidad con respecto a los aplicados a los nacionales de otro Estado miembro que deseen ejercer la misma...

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