Normas relativas a la seguridad alimentaria y costes/disfunciones comerciales derivadas de las mismas

Autor:Patricia González Gálvez
 
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La seguridad alimentaria está adquiriendo cada vez más importancia en el ámbito del comercio internacional de productos alimentarios. La disminución (progresiva) de los aranceles impuestos a productos agrícolas y el más fácil acceso a mercados internacionales impulsan las compras de productos alimentarios producidos fuera de las fronteras nacionales. Como consecuencia de ello, las normas en el ámbito de seguridad alimentaria se multiplican y adquieren una mayor "sofisticación" aún si cabe. Es este desarollo regulatorio positivo para el comercio internacional de productos alimentarios?

En algunos casos, las normas y procedimientos en el ámbito de inocuidad de los alimentos pueden ayudar a los exportadores en la medida en que las mismas proporcionan reglas específicas y transparentes que facilitan los intercambios comerciales entre países. Sin embargo, los mismos requerimientos puden distorsionar el mercado y, especialmente, imponer obstáculos de acceso para empresas extranjeras, disminuyendo por ello el grado de competencia y aumentandose así los precios para el consumidor final. Por otra parte, los procesos de normalización en el ámbito de la seguridad alimentaria difieren entre países ya que son distintos no sólo los niveles de tolerancia con respecto a los riesgos alimentarios, sino también los costes a la hora de comercializar productos alimentarios más seguros así como los niveles de apreciación de contaminación accidental. Cuanto más restrictiva sea la regulación impuesta por un determinado Estado, mayores costes se repercutirán en las empresas nacionales, quienes difícilmente podrán competir en lo que a precios se refiere con los productos de aquellas empresas extranjeras no sometidas a regulaciones igualmente "restrictivas".

Junto con los mayores costes de los métodos de producción asociados a elevadas normas de seguridad alimentaria, cabe citar así mismo los costes adicionales derivados de la propia dinámica de intercambios comerciales entre países con distintas normativas. La verificación de la conformidad de los productos alimentarios importados con respecto de las normas de seguridad alimentarias nacionales puede ser extremadamente costoso. El envío de inspectores al extranjero es caro, cuando no siempre factible, lo que limita el número de inspecciones que un país importador puede efectuar. Ante esta problématica, las autoridades de inspección competentes pueden optar por soportar ellas mismas los costes, repercutirlos en las...

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